MANEJO SANITARIO DEL CACHORRO

1.- INTRODUCCIÓN

Tanto para los propietarios de perros como para los profesionales de cría y adiestramiento es de sobra conocido que la etapa de cachorro es la más crítica para su supervivencia, tanto presente como futura, y para su óptimo desarrollo hacia una vida adulta plena de salud y funcionalidad. Por ello, en esta fase, y más si cabe durante las primeras 10 – 12 semanas de vida, se hace necesario y fundamental un correcto manejo sanitario en cuanto a desparasitaciones y vacunas, y siempre sin olvidarnos de medidas de gestión higiénica y ambiental de las instalaciones ni del control sanitario de la madre. También es bien conocido que las pautas sanitarias son muy variadas y que ninguna es del todo efectiva ni del todo errónea; dependerán de las condiciones internas y externas, que nos aconsejarán actuar de una manera o de otra distinta. Es por ello importante destacar que, ya que cada animal, dueño, clima, entorno, época del año, etcétera, son diferentes, las pautas que indico aquí, tanto de vacunaciones como de desparasitaciones, son simplemente orientativas y fruto de mi experiencia en criaderos caninos, o sea, que puede haber otras rutinas o protocolos diferentes y perfectamente válidos y adecuados.  En cualquier caso, el objetivo es simplemente exponer una forma propia de hacer las cosas y el motivo por el que se adaptan a mi trabajo, y tratar de que sirvan de ayuda para que tanto los propietarios como los profesionales de la venta puedan comprender un poquito mejor nuestro trabajo y la razón de nuestros programas de vacunaciones y de desparasitaciones. Esto último lo recalco porque mi experiencia me indica que existen muchas opiniones diferentes, muchas dudas y muy pocos protocolos.

2.- DESARROLLO EN EL TIEMPO

Haré ahora un repaso cronológico del cachorro en sus primeras semanas de edad para que podamos entender un poco mejor el motivo, el tipo y el momento en el que realizamos las vacunaciones y las desparasitaciones.

Al nacer, el cachorro es un ser extremadamente débil que pasa repentinamente de habitar en un ambiente de protección como es el vientre de su madre a un entorno completamente nuevo, desprotegido, y con un sinfín de factores ambientales y situaciones dispuestas a “agredirle”. Es por ello por lo que la única defensa con la que va a contar en los primeros días o semanas de vida es con el calostro materno, leche con alto número de defensas (anticuerpos) pero se produce sólo unas pocas horas, la propia leche materna normal, también con anticuerpos pero en menor medida, y los cuidados maternales y del dueño, que van mayoritariamente enfocados a proporcionar un nicho adecuado en cuanto a temperatura, ventilación, humedad, limpieza, desinfección, manejo alimenticio de la madre lactante, etcétera.

Durante las 2 – 4 semanas post-nacimiento, el desarrollo de los órganos implicados en su sistema inmunitario es bastante precario, por lo que, aunque intentemos construir una defensa efectiva frente a agentes indeseables, su organismo no será del todo capaz. Puede incluso que aquellas medidas de protección sean por el contrario perjudiciales para el animal.  Para reforzar la seguridad en esta fase yo aconsejo siempre centrar los esfuerzos en un buen ambiente y cuidar el manejo sanitario de la madre en vez de en el cachorro, incluyendo tanto un buen plan de vacunaciones como un adecuado protocolo de desparasitación antes y durante la gestación.

A partir de la 4ª – 6ª semana el animal ya va teniendo mayor capacidad tanto de generar defensas como de metabolizar fármacos, por lo que ya podremos realizar las primeras acciones directamente sobre él. Es importante destacar que, según muchos autores y estudios, y en condiciones normales de manejo, es al final de este periodo cuando empiezan a caer las defensas maternas provenientes del calostro y de la leche. Además, el animal cada vez interacciona más con el medio, con lo que el riesgo de contraer enfermedades es mayor.

Otro momento a destacar es el momento del destete, que yo siempre aconsejo sobre las 8 semanas si las condiciones así lo permiten. Aquí la defensa materna procedente de la leche ya desaparece y los animales dependen mayoritariamente de sus dueños y de ellos mismos. En contrapartida, su desarrollo ya es lo bastante competente como para producir una defensa eficiente por su cuenta. Es a partir de este momento cuando el animal suele (y no debería ser antes) ser adquirido por los nuevos propietarios o es habitualmente trasladado a estancias distintas a aquellas en las que ha habitado hasta ahora.

3.- DESPARASITACIONES INTERNAS

Los parásitos que de modo habitual colonizan a los cachorros son mayoritariamente gusanos, aunque no todos. El tipo es variado, aunque normalmente se repiten y son generalmente gusanos redondos, pudiendo a veces estar parasitados por gusanos planos (o tenias). No voy a describir uno por uno los tipos de gusanos porque tampoco creo necesario por parte de los propietarios su profundo conocimiento, pero sí me parece importante recalcar algunos aspectos. En primer lugar, y para comprender mejor los protocolos, debemos asumir que prácticamente la totalidad de cachorros van a tener parásitos intestinales ya que serán transmitidos por la propia madre por vía placentaria, desde la leche, o por vía digestiva. Aunque parezca raro, los adultos, por muy desparasitados que estén, normalmente tienen larvas de gusanos enquistadas en múltiples lugares del cuerpo que se “despiertan” cuando la perra queda preñada para infestar al cachorro a través de la placenta y por la leche o heces. En segundo lugar, me parece muy importante decir que algunos parásitos de los perros sí pueden parasitar al hombre, más fácilmente a los niños, y con consecuencias a veces graves, por lo que debemos ser muy estrictos no sólo con las desparasitaciones, sino con la recogida de heces de los perros en la calle y con la higiene de manos después de estar en contacto con los animales. Esto último no debe asustarnos ya que, cumpliendo unas normas mínimas de tratamientos periódicos, nuestra mascota estará totalmente sana y no va a transmitirnos nada, pero debemos tener en cuenta los riesgos de no desparasitar.

4.- ANTIPARASITARIOS INTERNOS MÁS COMUNES Y PROTOCOLO DE USO:

  1. EN LAS MADRES: una práctica muy aconsejable es tratar a las hembras gestantes con FENBENDAZOL, que es un antiparasitario interno que aguanta bastante en el intestino del animal, con lo que es muy útil para los parásitos digestivos y tiene cierta actividad sobre larvas enquistadas de perros adultos. Además, es útil también para prevenir protozoos. Los fabricantes aconsejan su uso a 25 mg/kg desde el día 40 antes del parto hasta el segundo día después del mismo para conseguir que los cachorros apenas tengan parásitos, pero, por comodidad y precio, yo recomiendo su uso sobre el día 40 de gestación durante 3 días seguidos a 50 mg/kg, o bien una dosis de 50 mg el día 40 y otra el día 50 de gestación.

Una alternativa al anterior es el MEBENDAZOL utilizado 10 días antes y 10 días después del parto. Yo lo uso menos porque en mi opinión es menos activo sobre larvas enquistadas, pero tiene la ventaja de que es útil para desparasitaciones posteriores de la madre frente al quiste hidatídico y así no tenemos que usar muchos productos distintos.

  1. CACHORROS HASTA 3 MESES DE EDAD: En esta fase lo que tenemos que conseguir es un buen desparasitado del animal pero sin ser muy agresivos. Yo lo suelo hacer con PAMOATO DE PIRANTEL o con MEBENDAZOL.

El primero aguanta bastante (se absorbe menos del 50%) aunque actúa muy poco sobre gusanos inmaduros y larvas enquistadas. Yo lo uso mucho porque es bastante seguro para cachorros lactantes. La vida media en el cuerpo es de 2 semanas y se recomienda su uso a 10 – 15 mg/kg (Yo en cachorros lo uso a baja dosis, 10 mg/kg). Mata (vermicida) o expulsa (vermífugo) a muchos gusanos redondos pero no a tenias. Yo recomiendo su uso en cachorros en la 4ª, 8ª y 12º semanas de vida a 10 mg/kg. Si veo alto riesgo lo doy ya desde la 2ª semana a dosis mínima.

El segundo también es bastante eficaz y lo uso en cachorros cuando veo mayor riesgo de que tengan tenias, como por ejemplo en sitios donde hay antecedentes de infestaciones por pulgas, ya que en estos casos es fácil que tanto los adultos como los cachorros las hayan contraído y este producto, aunque sea menos persistente y por tanto activo frente a gusanos redondos, es más activo frente a gusanos planos que el pirantel. Aconsejo su uso en cachorros en el día 10 de vida y en la 6º semana, que es lo que indica algún fabricante.

  1. CACHORROS A PARTIR DE 3 MESES DE EDAD: En este momento ya podemos empezar a hacer un desparasitado “de adulto” con el objetivo de eliminar gusanos redondos y tenias, especialmente la que provoca en el hombre el quiste hidatídico, por desgracia aún bastante habitual. Los productos que yo aconsejo y que más encontraremos en el mercado son, o bien el mencionado mebendazol, o bien una combinación de febantel, pirantel y praziquantel. Este último principio activo es el que más se usa para el quiste hidatídico, que en algunas comunidades autónomas es obligatorio tratar cada 6 meses, y se recomienda su uso cada 3 meses a 10 mg/kg en el caso de alto riesgo (ovejas cerca, perros que comen vísceras, etc.) y cada 6 meses si son perros de ciudad que no salen mucho de casa. A partir de este momento, con desparasitar cada 3 meses podemos decir que nuestro perro está protegido salvo situaciones excepcionales.
  2. – PROTOCOLO DE VACUNACIÓN:

Hay en este apartado aspectos que me parece también importante indicar. En primer lugar, que el protocolo que se propone se corresponde con cachorros procedentes de madres sanas correctamente vacunadas y desparasitadas y con destetes a su debido tiempo (normalmente a las ocho semanas). Por otro lado, yo aconsejo vacunas frente a parvovirosis, moquillo, leptospirosis y hepatitis, que son las vacunaciones más habituales hoy en día en cachorros. Puede también que necesitemos variar el protocolo en función de la zona o de otras posibles enfermedades según sea el caso. Mención especial requiere la vacunación frente a la rabia, que es obligatoria en muchas comunidades autónomas y no admite discusión. También es conveniente indicar que hay que intentar que las desparasitaciones, cuando coincidan en el tiempo, se hagan 3 o 4 días antes de la vacunación, para así conseguir que el sistema inmunitario del animal esté listo para fabricar defensas frente a los virus y bacterias y no se interfieran con las defensas frente a parásitos.

Propongo el siguiente protocolo de vacunaciones:

  • 5 – 6 SEMANAS DE VIDA: Yo suelo poner una dosis de vacuna frente a la parvovirosis. Algunos compañeros utilizan parvovirosis y moquillo juntas. Yo lo hago así porque lo aconsejan algunos fabricantes y porque en mi entorno me he encontrado más casos de la primera. Lo hago en este momento porque se supone que los virus que inoculamos en el animal no se van a bloquear por la leche ni el calostro materno.

 

  • 8 SEMANAS DE VIDA: Aquí vacuno con una vacuna multivalente frente a parvovirus, moquillo, leptospirosis y hepatitis. Este momento suele coincidir con el destete y con la entrega del cachorro al nuevo propietario, implicando un stress añadido por ello, con lo que yo siempre aconsejo esperar algunos días después de esta vacunación para proceder a su entrega.

 

  • 11 SEMANAS: Revacunamos con la multivalente otra vez. Con esta forma de actuar yo consigo ya tres dosis de parvovirosis y dos del resto, con lo que considero que la protección es buena.

 

  • 12 SEMANAS: Vacuna frente al virus de la rabia. Normalmente, con una sola dosis de una de una marca comercial efectiva nos ha de bastar para conseguir inmunidad. Creo muy importante remarcar que esta vacunación, obligatoria en muchas de nuestras comunidades autónomas, es una de las claves del éxito de nuestro país a la hora de controlar este virus, peligrosísimo para el hombre. La creencia que he observado en muchos propietarios de perros de que, como en España no hay rabia, es inútil vacunar, es en mi opinión errónea y además muy arriesgada. Si estamos libres es, precisamente, por haber vacunado y hecho bien las cosas. No se nos olvide que en países cercanos como Marruecos existe un gran problema con miles de perros callejeros, muchos de ellos infectados con este virus, por lo que estamos en continuo riesgo y no debemos relajarnos. Además, aprovechando que existe una barrera natural como es el mar, nuestro querido país supone una frontera clave y fácil de controlar para evitar la expansión de la enfermedad. Es una enfermedad mortal y todos los años en el mundo fallecen decenas de miles de personas por ella, por lo que deberíamos estar satisfechos por no tenerla aquí y no poner en duda la necesidad de prevenirla.

 

  • A PARTIR DE LOS 3 MESES: yo recomiendo revacuna de multivalente al año de su última vacunación en cachorro y luego revacunaciones anuales o bianuales. Por supuesto, también revacunación anual frente a la rabia. Luego, según zonas y épocas de riesgo, podemos vacunar o desparasitar frente a otras enfermedades como por ejemplo tos de las perreras, leishmaniasis, gusano del corazón, giardiasis, etcétera, pero esto lo dejo ya más para que lo diseñen mis compañeros veterinarios en función de necesidades particulares.

6.- EJEMPLO DE CALENDARIO SANITARIO

EDAD DESPARASITACIÓN VACUNA PRODUCTO OBSERVACIONES
CACHORRO 14 DÍAS X   ANTIPARASITARIO CACHORROS
24 DIAS X   ANTIPARASITARIO CACHORROS
40 DÍAS X   ANTIPARASITARIO CACHORROS
42 DÍAS   X PARVOVIROSIS
55 DÍAS X   ANTIPARASITARIO CACHORROS
60 DÍAS   X MULTIVALENTE
64 DÍAS DESTETE
75 DÍAS X   ANTIPARASITARIO CACHORROS
81 DÍAS   X MULTIVALENTE
90 DÍAS X   ANTIPARASITARIO “ADULTOS”
96 DÍAS   X ANTIRRÁBICA
JOVEN 6 MESES X   ANTIPARASITARIO “ADULTOS” REPETIR CADA 3 MESES A PARTIR DE AHORA
ADULTO AÑO Y 2 MESES   X MUTIVALENTE REPETIR CADA AÑO A PARTIR DE AHORA
AÑO Y 3 MESES   X ANTIRRÁBICA REPETIR CADA AÑO A PARTIR DE AHORA

7.- CONCLUSIONES:

  • El cachorro es un ser extremadamente sensible a cualquier ataque, por lo que debemos ser muy estrictos en cuanto al protocolo de vacunaciones y desparasitaciones.
  • Su buen estado sanitario es importante no sólo para él, sino para todos los que vivimos a su alrededor, especialmente los niños.
  • Por norma general, no se debe hacer coincidir una desparasitación con una vacunación.
  • Este calendario es sólo un ejemplo, puede variarse en función de las condiciones externas o particulares de cada sitio.
  • La dispensación de los productos antiparasitarios y la administración de las vacunas ha de ser realizada por los profesionales veterinarios. He de recordar que adquirir vacunas en el mercado no es legal.

 Firmado veterinario:

                             Fco. Javier Prieto